domingo, 25 de enero de 2015

En caso de duda no dude en cuestionar.

Un nuevo episodio del culebrón que tiene al presidente Peña Nieto, su familia y colaboradores bajo escrutinio ante la sospecha de conflicto de interés ha estallado en los días recientes.

Se trata del asunto de su casa de descanso ubicada en un exclusivo club de golf en Ixtapan de la Sal y que adquirió de la desarrolladores de la familia San Roman, fundadores de la empresa CUISA.

La casa se encuentra incluida en la declaración patrimonial del presidente, pero The Wall Street Journalpone el dedo en la llaga señalando que CUISA de SanRoman no había realizado obra para el Estado de México antes de la compra de la casa. Luego de ello, realiza obra por 107 millones de dólares bajo el mandato de Peña en el gobierno del estado y a la fecha, ha ganado 11 contratos con el gobierno federal por montos no especificados desde que Peña es presidente.

Similarmente a "La Casa De Las Lomas" a nombre de la esposa del presidente, y la casa del Secretario de Hacienda también en un campo de golf pero de Malinalco, en donde el vendedor fue Grupo HIGA. 

Si bien las transacciones pueden cumplir las formalidades que las hagan perfectamente legales, la cuestión del asunto radica en la nada remota posibilidad, de que los prósperos negocios de los contratistas se deban a algo más que a licitaciones ganadoras.

Las sospechas llevan a acusaciones que si bien en principio, tienen interés político electoral, cobran verosimilitud al saberse que se trata de operaciones dos contratista que parece haber logrado  hacer buenos negocios como proveedor de obra pública bajo el mandato de Peña como gobernador del Estado de México y después, a nivel federal ya como presidente.

No se trata pues de la demostración de ilícitos, no se trata de litigar en redes sociales el asunto. Se trata, en mi opinión, de la pérdida de confianza del electorado sobre la legitimidad más que la legalidad, de la relación de aparente privilegio de la que gozan las dos empresas en cuestión.

Las acusaciones fundadas o no, sólo pueden ignorarse en tanto no tienen eco, pero cuando cobran fuerza al irse revelando más casos, desestimarlas ya no es opción.

La presidencia ha optado por responder a las críticas es materia de legalidad de las operaciones, pero del asunto que resulta verdaderamente delicado y del que poco o nada ha dicho el gobierno es del probable conflicto de intereses.

Del asunto particular de la casa de Ixtapan, han dicho desde Los Pinos que el presidente tiene una relación de amistad con los San Román de hace años, lo que nada hace por desterrar la idea de que hay favoritismo sino que muy por el contrario refuerza esa idea.

Existen claro, personas que prefieren creer en lugar de saber y a las que les basta que presidencia diga que las operaciones son legales y no hay conflicto de intereses para dar por zanjado el asunto. A ellos, quizás sólo los desencantaría descubrir un video en el que se vea al presidente acuerdar los detalles de un trato preferente a las constructoras del caso. Y claro, están también los que sin importar que, el presidente es incapaz de siquiera estornudar dentro del marco legal. 

Pero para quienes tenemos reservas fundadas en la experiencia pasada sobre lo ético de la relación del gobierno con sus proveedores, la transparencia es el reclamo.

Para debilitar esa sospechas es contraproducente ignorar las voces críticas, lo que se requiere es salir al paso con argumentos sólidos y no veo uno mejor que el que presidencia de a conocer todas las licitaciones perdidas por HIGA y CUISA... Al menos desde diciembre de 2012. Sin transparencia, ninguna disculpa bastará y quedan aún poco as de 3 años de esta presidencia que corre el riesgo de quedar en calidad de presa fácil o lame duck (como dicen en Estados Unidos) con las consecuencias lógicas que ello acarreé no sólo para en presidente y su partido, sino para el costo de oportunidad que parece haberse perdido en el impulso que auguraba el Mexican momentde que se hablaba hace unos meses.

De pilón: Después de la prórroga que exime de la obligación por la segunda mitad de 2104, la contabilidad electrónica debe ser ya una realidad para 2015. Ello debe significar un activo en materia de transparencia y control... Lo malo es que la federación, las entidades federativas, los municipios están por ley, exentas de la obligación de llevar contabilidad electrónica.

lunes, 19 de enero de 2015

Tu opinión no es “muy respetable”

Seguramente hemos escuchado o hasta habremos dicho: “Tu opinión es muy respetable pero….”. Parece que casi siempre se dice con la intención de complacer a las buenas conciencias y no atentar contra la corrección política.

 

Desafortunadamente, no deja de ser una pose. Quienes merecen respeto son las personas y no las ideas… Las ideas se confrontan, se rebaten, se desmienten, se destrozan. Pero hay quien a falta de argumentos o capacidad para poner en palabras sus ideas, pretende hacer todo eso con las personas.

 

Son las personas las merecedoras de respeto y no las ideas. Iniciar una frase diciendo “con todo respeto” para pasar enseguida a faltarle al respeto A LA PERSONA no es extraño en una sociedad obsesionada con las formas.

 

Tal vez ello parte del hecho de considerar a las ideas (las propias sin duda) como parte de uno mismo, de ahí que quien es incapaz de argumentar no duda en irrespetar o hasta agredir a la persona cuyas ideas resultan incomodas. Y lo mismo pasa con quien recibe críticas a sus ideas, en no pocas ocasiones, se lo toma como ataques a su persona.

 

Algo similar pasa con las acciones que luego son confundidas con ideas y se pretende por ello sean siempre respetaras.

 

La libertad de manifestación se refiere a manifestación de ideas, por lo que golpear, robar, destruir o MATAR inclusive, ya no puede considerarse una opinión o una idea; ya no solo son palabras.

 

La persona que tiene unas ideas políticas determinadas es tan respetable como quien no las comparte o abiertamente se opone a ellas; sus ideas en cambio no lo son y las acciones surgidas de tales ideas cuando trascienden el ámbito de su propia persona lo son menos aun.

 

Así que si bien “la protesta ha de ser disruptiva o no lo es” (leído por ahí a un intelectual que además tuitea), esa disrupción debe ser causada no por la capacidad de gritar más fuerte o por la capacidad de “estorbar” (como dijo un actor y activista que también tuitea); menos aun por la capacidad de ejercer violencia física para expresar nuestra (no tan) respetable opinión.

 

La protesta donde debe ser disruptiva es en campo de las ideas y opiniones del otro, del que opina diferente de uno y tiene cosas que da por ciertas a toda costa. La protesta debe provocar que se dude y en ese dudar que se deje de creer para entonces procurar saber… Quien sabe, puede ser que nos respondan con un mejor argumento; uno que ponga nuestras ideas en su sitio.

 

Por eso opino que nada justifica hacer violencia a conciudadanos tomándolos prácticamente como rehenes para protestar contra autoridades… El muy socorrido recurso de decir “pero no compares las molestias causadas con esto otro que es mucho peor” es de lo más torpe. Quien lo dice es en realidad quien está haciendo una comparación que no tiene cabida como argumento.

 

Es también respetable la decisión personal de quien se dice creyente, no así las cosas en las que cree y menos lo son sus acciones cuando son tendientes a imponer la razón de la fuerza sobre la fuerza de la razón.

Es inaceptable que en aras de la defensa de una deidad ante la blasfemia se violente a las personas. Una deidad omnipotente no necesita de fanáticos que lo venguen, así que una de dos: o tu deidad no es en verdad omnipotente y no merece que la sigas o es más tolerante que tú y no mereces seguirla.

 

Quizás sea el temor lo que mueve a violentar antes que a aceptar la posibilidad de que el otro tenga razón y la opinión propia no solo no sea respetable, sino que sea una soberana idiotez.

 

En eso radica la bondad de la libertad de expresión, y no en el triunfo de la verdad sobre la mentira como creen algunos. El merito indiscutible de la libertad de expresión es que garantiza la misma oportunidad de opinar tonterías a todos por igual, y con ello, la posibilidad de irrespetar la opiniones. De despedazarlas en lugar de despedazarnos entre nosotros, preferentemente con más argumentos y no con más tonterías.

 

Lo que falta es pues, más respeto por las personas y mandar al demonio con las opiniones ya que honestamente, no merecen respeto alguno.

 

Y bueno. Que una vez dicho todo lo anterior, quiero agradecer a Monique Abdala (@MoniqueAbdala) y a Luis Becerril (@luisbecerrilr) que me hayan invitado a compartir con los respetables lectores y escuchas de Red Siete mis nada respetables ideas. Espero sus correspondientes respuestas disruptivas en el entendido de que tienen ustedes mi respeto, no así sus ideas y opiniones.

martes, 25 de noviembre de 2014

El árbol equivocado.


Para empezar quiero aclarar que mi muy particular opinión, soy escéptico de las protestas y marchas. No es que necesariamente sean infructuosas (y lo son en la mayoría de los casos sirviendo para poco más que una catarsis colectiva), sino que el resultado es impredecible y no pocas veces, contrario a lo que se pretendía originalmente.


Como lo muestra la experiencia y como bien lo dijo Ikram Antaki en su texto EL BARBARO Y LOS COBARDES: “El referendo fue históricamente, el arma de los fascistas, a los demócratas, les basta con la aplicación de derecho.”


Dicho lo anterior y reiterando mi total respeto a las personas que marchan y protestan en ejercicio de sus derechos ciudadanos así como con pleno respeto los de terceros y señalando mi desacuerdo con quienes opinan que si no estorban no los pelan en lugare de ser contundentes en la argumentación voy al tema.


En inglés hay una expresión coloquial muy socorrida que dicen “You are barking up the wrong tree” lo que libremente se traduciría como “Le estás ladrando al árbol incorrecto”. Se usa cuando se trata de señalar que una queja o reclamación se está dirigiendo a la persona equivocada o mejor aun que el objetivo pretendido se ha desviado o que se ha tomado un curso de acción equivocado para conseguirlo.


Hago referencia al dicho en inglés en relación a la demanda de renuncia de Peña Nieto en el contexto del caso Ayotzinapa.


Verán, no es que considere que el individuo Enrique Peña Nieto deba ser tratado en modo alguno, de forma diferente a la de cualquier funcionario público. Lo que sostengo es que en la precisión de la exigencia está resultando en ladridos al árbol equivocado.


Reclamar la renuncia de Peña por el caso de lo ocurrido en Iguala a los normalistas de Ayotzinapa es un despropósito desde mi punto de vista.

Bien visto, ha sido la PGR la que ha dado, si bien no las respuestas deseadas, si las que a derecho corresponden y que tocaba dar al gobierno local de Guerrero.

Están en la cárcel por esos hechos; Abarca, 28 policías de Iguala, 4 integrantes de la organización Guerreros Unidos y el Jefe de policía de Cocula. Además, la esposa de Abarca se encuentra arraigada.


Al momento, ninguna ONG de DDHH ha manifestado dudas sobre el debido proceso que se les sigue a estas personas. Hasta ahí por lo que respecta a responsabilidades penales, las de carácter político, con Angel Aguirre emanado del PRI, candidato triunfador por una coalición de toda la izquierda electoral y de pilón, en “alianza de facto” con el PAN, alcanzan para mucho más y nadie se salva de ser señalado y de cargar un costo político.


Ligar el asunto con una supuesta exigencia de renuncia a Peña que en realidad viene desde antes y promovida por quien se dice agraviado en las urnas es desproporcionado. Se le ladra al árbol equivocado al pretender que todo crimen en el país tenga como responsable último al ejecutivo federal. La queja o reclamación va dirigida a la persona equivocada.


Está por otra parte, el asunto de la casa millonaria que aparece como propiedad de la esposa del presidente y que le compró a plazos a Grupo HIGA.


Todo parte de un buen trabajo periodístico de Carmen Aristegui sustentado con documentos y sólidamente presentado. En él se demuestra la relación de Peña con el grupo inmobiliario más allá de toda duda.


Como se sabe, HIGA fue un contratista VIP para el Estado de México en el gobierno de Peña Nieto, y obtuvo más recientemente el contrato para el tren rápido a Querétaro. HIGA se presentaba para ser un contratista consentido del gobierno federal en el sexenio.


Aquí a diferencia con el caso Iguala no hay manera de decir que la responsabilidad es compartida pues estamos ante actos del propio Peña Nieto y/o su esposa. Actos  que no es solamente acarrea costos políticos, sino en los que se puede tipificar el delito de tráfico de influencia.


Aquí con todo y eso, se vuelve a ladrar al árbol equivocado, ahora no por cuestionar a persona equivocada tanto como por hacerlo tomando un curso de acción equivocado.


Se ha hecho una tremenda alharaca por el asunto del costo, estimado en 7.5 millones de dólares, de la vivienda. Han corrido ríos de tinta tratando de determinar la razonabilidad de los supuestos ingresos de Angélica Rivera como actriz de telenovelas y se ha pasado con ello por alto el verdadero asunto de peso que es la posibilidad de que exista el mencionado delito de tráfico de influencias.


CODIGO PENAL FEDERAL:

Ustedes has de disculpar mi escepticismo pero que nadie haya puesto una denuncia en la PGR por esto, pero si por lo de Ayotzinapa en la que se acusa a Peña y a la “mafia del poder” me hace sospechar que se trata de una vacilada más. Otra treta para propiciar el show en busca de ganar votos y a la que personas bien intencionadas se han dejado llevar.

¿Opino que el presidente es intocable? NO.
¿Creo que Peña debe renunciar? NO. No lo contempla la legislación y ciertamente no ha de ser por causa de una exigencia extralegal que ello ocurra.

Debe procurarse que las acciones se den por la vía legal disponible y para asegurar que la misma se cumpla. Reclamar por vías extralegales la salida de Peña por incumplir la ley es un sinsentido. Demandemos el cumplimiento de la ley y si eso topa en la salida del ejecutivo que sea y si no es así y creemos que es lo que debería ser (yo opino que así debería ser) pues pugnemos para que la ley haga esa previsión.

De remate:

La marcha de hoy es en protesta por la detención de 11 personas acusadas de actos vandálicos en la marcha del 20 de noviembre.
Las “evidencias” de la autoridad incluyen la presunción de conspiración porque los acusados se llamaban entre si “compa”.
Tremenda torpeza que deja en claro la poca y a veces nula capacidad de los cuerpos policiacos del país y al mismo tiempo, el abuso de la protesta y las marchas.
Ante tales limitaciones del caso, más bien se hace por los detenidos y por el sistema de justicia, pagándoles una buena defensa legal.


viernes, 7 de noviembre de 2014

¿Fue el Estado? – No tan rápido.


Desde el día que desaparecieron los 43 normalistas en Ayotzinapan empezó a invadirme un sentimiento de orfandad y tristeza que no lograba bien a bien identificar en su origen.

Mencionar que como sociedad somos corresponsables de lo que pudiera haberle sucedido a los 43 era y es una invitación al insulto. La palabra “pero” se ha convertido en mala palabra en México. “Fue el Estado” se volvío la única opinión que no ameritaba el mote de fascista y de ahí pa’arriba ( o pa’abajo mejor dicho).

Comentar que hay quienes minimizan o inclusive justifican algunos delitos; que en un proceso de degradación social los que ahora son víctimas fueron antes victimarios basta para acusar de que se afirmaba que los 43 se merecían la violencia recibida.

Al paso de los días se fue agudizando el sentimiento y revelando el origen de ese sentimiento de orfandad. Era la realización de estar solo. De que esta sociedad en que vivimos es un espejismo en el que compartimos un espacio geográfico pero no mucho más… Somos anacoretas entre otros anacoretas. Aislados de la comunidad.

Lo que le pase a otros, lo que otros hagan es problema de cada quien; de alguien más. Mientras no se metan conmigo y no me molesten, no me meto con ellos y no los molesto y todo en santa paz. Que hagan lo que quieran.

“Fue el Estado” me ha parecido el perfecto ejemplo de esa actitud. “Fue el estado” me suena a renuncia a la responsabilidad social y luego personal e individual… Estamos solos.

Las ganas de que estuvieran vivos eran muy superiores a las expectativas, casi era un hecho que las noticias difícilmente serían buenas porque ¿quién mantendría con vida a 43 estudiantes pobres por los que nadie pedía y nadie difícilmente podría ofrecer un rescate?

Hasta el momento, solo he leído en mi TL (me cuesta un demonial decidirme a verlo la TV) el relato de lo ocurrido a los 43.

Que espeluznantes son los detalles. Según los datos, integrantes de un grupo criminal mataron uno a uno a 28 personas (15 habían llegado muertos por asfixia al lugar) como en un rastro se hace con los animales. Fueron sordos a suplicas o insultos de sus víctimas, fueron sordos a su propia conciencia.


¿Fue el Estado? ¿Es un crimen de estado?
 Opino que no. Que ojala y con todo lo que ello supone, hubiera sido el Estado. Ojala responsabilizando a una persona, echando fuera a EPN (que no es el Estado) y poniendo a otro como piden algunos con claro interés político electoral las cosas cambiaran.

El crimen de Estado tiene la característica de ser reivindicado, justificado, exaltado; de presentar a los criminales como héroes o mártires que han realizado sus acciones a veces (pocas) admitiendo “algunos” excesos en aras de un bien colectivo mayor… No es este el caso. 


Es el crimen organizado estúpido.
 La mano ejecutora de los 43 normalistas y con seguridad de las personas encontradas en las multiples fosas que surgieron durante la busqueda de los mismos es el crimen organizado ligado al trafico de opio.

Guerrero produce el 98% de la amapola del país e Iguala está en el epicentro. El poder corruptor del crimen alcanza para comprar a la autoridad y para deslumbrar con aspiraciones a no pocos.

Estas atrocidades las cometieron personas al servicio de criminales, no del estado. Personas en puestos de gobierno, pero también personas comunes, de aspecto humilde, diríase que pobres - adjetivo que a veces se usa como sinónimo de buenos. Personas que a simple vista no son diferentes de sus víctimas.


¿El Gobierno es responsable?
Si. Es responsable en este y otros muchos casos de omisión, de voltear a otro lado, de estar ausente y hasta de ser cómplice de criminales. Con esos antecedentes, seguir justificando los “pequeños” delitos o las acciones de protesta que afectan a terceros, al vecino, al trabajador  de un negocio o al dueño de este, resulta suicida.

Recurrir al lugar común y decir que “Fue el Estado” me parece que es un intento de calmar la propia alarma ante la evidencia de que alguien igual a uno mismo puede cometer semejantes atrocidades.
Crimen de Estado no… Gobiernos fallidos sí. Y con ellos la sociedad que los genera.

lunes, 27 de octubre de 2014

Las desgracias son proyectil politicoelectoral.

Los muertos y desaparecidos son lo que menos le importa a los que le ven uso político electoral a las tragedias. Casi nadie en realidad se conduele.

Los HDP son los HDP pero a esos no se les menciona porque al que hay que tundirle es al político del bando contrario, al de enfrente, al descreido, al que no es verdadera opcion, porque la UNICA opcion es mi opcion.

No faltan aquellos que gritaban "No Mas Sangre" pero se alegraban (no tan secretamente) de cada noticia macabra pues creían que ahora sí, “el pueblo va a tirar al genocida...”

Ahora tenemos a los que se confrontaban con aquellos sin lógica alguna y por el puro ardor partidista, y que se se unen al coro de los que le endilga los muertos no el estado, no el sistema, y mucho menos a los HDP... sino a un individuo que está en el mismo puesto de elección popular que el que antes defendieron, pero que ahora es de otro partido político.

Ahí la llevamos, A ver hasta cuando cae el veinte. https://twitter.com/rtoursg/status/520025616918515712

Mientras tanto, a nadie le pasa por la mente la observacion de Luis Gonzalez de Alba:

El entusiasmo con que justicieros embozados queman archivos municipales para que aparezcan los desaparecidos es sospechoso cuando hay una Guerra del Opio con centro en Iguala.

http://share.mile.io/yvPSBAR

lunes, 20 de octubre de 2014

Algo breve sobre #TodosSomosIPN


En mi opinión, los alumnos que se identifican con la Asamblea General de Estudiantes IPN:

a) Tienen derecho a permanecer en paro indefinido.
b) No deben ser obligados a aceptar un (ó 9 ó 10 ó 20) "sí" como respuesta a sus demandas.
c) Tienen derecho de negarse a recibir clases en las actuales condiciones.


En mi opinión los alumnos en desacuerdo con la Asamblea General de Estudiantes IPN:

a) Tienen derecho a denunciar que la Asamblea General de Estudiantes IPN NO los representa
b) Tienen derecho a ingresas a sus planteles sin que nadie se los impida.
c) Tienen derecho YA MISMO si lo desean, a recibir clases. Así sean muchos o pocos, así sea uno solo quien lo quiere (recuerdo a Elizabeth Eckford).

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Hay textos que parecen desafiar el paso del tiempo y sonar tan actuales hoy como lo hicieron hace más de 14 años. En esa categoría recuerdo un fragmento de EL BARBARO Y LOS COBARDES de Ikram Antaki.

“…el número se sustituye a la ley ( es decir, si diez personas decidieron robar a una, estas diez personas tendrán necesariamente la razón; y si un grupo decide que un individuo es culpable, este individuo será considerado como culpable sin tener que pasar por las pruebas del derecho)...”

Igual de actual que en el año 2000 - EL BARBARO Y LOS COBARDES


Hay textos que parecen desafiar el paso del tiempo y suenan tan actuales hoy como lo hicieron hace años. En esa categoría está EL BARBARO Y LOS COBARDES de Ikram Antaki.

 
EL BARBARO Y LOS COBARDES


Ikram Antaki
El Universal
Febrero del 2000

Nuestro país no tiene una relación privilegiada con el derecho; de hecho vivimos, en muchos aspectos, en una circunstancia pre-legal. No hemos interiorizado la ley y seguimos privilegiando las relaciones de fuerza. Hablar de “estado de derecho” cuando se tiene si quiera la idea de que un hombre absolutamente solo, erguido ante mitos, pueda tener la razón y que la fuerza del Estado en su totalidad, como garante del derecho, de apoyarlo y hacerlo triunfar, hablar de “estado de derecho” –digo en estas circunstancias , es palabrería vacía y es mentira.

Supongamos que un hombre, originario de un estado, quiera competir para la gubernatura del D.F., un dato básico le impide hacerlo: no cumple con las reglas de residencia. Saltando por encima de la ley, este hombre organiza un referendo; el número se sustituye a la ley ( es decir, si diez personas decidieron robar a una, estas diez personas tendrán necesariamente la razón; y si un grupo decide que un individuo es culpable, este individuo será considerado como culpable sin tener que pasar por las pruebas del derecho). ¿Por qué los demás lo dejaron competir? Por cobardía. Las instancias legales y sus propios adversarios públicos aceptaron la violación de la ley como acto fundador de la contienda. ¿Por qué? Por miedo al número, de la misma manera en que se legalizaban las ocupaciones de tierras por parte de las paracaidistas, doblando la ley ante el estado de derecho.

Quien sabe de leyes y acepta su violación lo hace por miedo; su decisión es política, no jurídica. La política dice que hay que dejar al PRD un D.F. que éste no iba a devolver en caso de perderlo con otro candidato, así que más valía dejárselo con este candidato.

¿Acaso se dan cuenta los habitantes del D.F. de lo que va a ser su vida durante los próximo tres o seis años? ¿Acaso tienen idea del infierno que podría ser? Quien los va a gobernar no es James Dean, sino un provinciano ignorante, violento y fanático. El referendo fue históricamente, el arma de los fascistas, a los demócratas, les basta con la aplicación de derecho. El referendo que daba el apoyo inicial al candidato del PRD estaba destinado a amedrentar a los jueces, es la dictadura, el terror del número ante cualquier circunstancia. La Ley de la selva no es la ley; un grupo de depredadores que deciden comerse al individuo débil y sólo no necesitan de la ley, les basta con la fuerza. Estas son las relaciones de fuerza del universo pre-legal, y estas son las relaciones que nos esperan bajo el próximo gobierno perredista. Cárdenas tenía las limitaciones que le imponía el sueño presidencial: Andrés Manuel López Obrador no tendrá límites. No será el valiente educador que se opondrá al pueblo si el pueblo yerra; para él, el pueblo tiene la razón simplemente porque es pueblo, y diez tendrán necesariamente más razón que dos o uno.

Sin el derecho, no hay vida soportable en sociedad; es el que evita a los hombres recaer en el estado de guerra que caracteriza el estado de naturaleza. El que empieza su reino violando la ley que regía este reino, no será un gobernante legal; será un golpista. ¿Por qué es que el DF insiste en darse este tipo de gobierno? El mito de un DF culto y politizado, en comparación con un campo ignorante y controlado por el PRI, es una de las grandes mentiras políticas que vivimos. Existe algo peor que la ignorancia y es el saber poco. El ignorante generalmente se sabe ignorante; el que sabe poco cree que sabe, y su prepotencia lo lleva a cometer todos los errores. Esta ignorancia que se esconde detrás de los temas del Fobaproa y demás retórica demagógica, le hace creer que sabe más y mejor que el campesino que piensa y vota de manera diferente a la suya.

Estamos llegando a los tiempos fanáticos e inseguros; no es este el cambio con el cual soñábamos. Este cambio no es un paso adelante; es un retroceso.

Esa atmósfera de intolerancia y de odio, de envidia, de maledicencia y de condena, no es una alternancia normal. Nuestra izquierda no es el PSOE; ignora, desprecia y viola la Ley, además de considerarla como un instrumento de burguesía.